Saltar al contenido
LR-008-2026 · Nota estratégica · Serie BEER

La siguiente frontera de la mejora regulatoria: evaluar resultados, no solo publicar regulaciones

Nota estratégica del Laboratorio sobre la evaluación ex post: una regulación genera valor público cuando la evidencia demuestra que resolvió el problema que justificó su creación, no cuando se publica.

LR-008-2026 · Nota estratégica · Serie BEER. Laboratorio de Buenas Prácticas Regulatorias, A.C.

NOTA ESTRATÉGICA LBPR

La siguiente frontera de la mejora regulatoria: evaluar resultados, no solo publicar regulaciones

Durante los últimos años, la agenda de mejora regulatoria en México ha logrado avances importantes en simplificación administrativa, digitalización de trámites y reducción de cargas burocráticas. Sin embargo, la experiencia internacional muestra que estos esfuerzos representan únicamente una parte del ciclo regulatorio.

Una regulación no genera valor público por el hecho de haber sido publicada, digitalizada o implementada. Su verdadero éxito depende de que, con el paso del tiempo, pueda demostrarse mediante evidencia que resolvió el problema público que justificó su creación.

Esta visión ha sido fortalecida recientemente por los Lineamientos para la Evaluación Ex Post de las Regulaciones Vigentes emitidos por la Presidencia del Consejo de Ministros del Perú, los cuales incorporan metodologías para revisar, una vez implementadas las regulaciones, si continúan siendo pertinentes, eficaces, proporcionales y útiles para la sociedad.

El mensaje de fondo trasciende cualquier país: la mejora regulatoria no concluye cuando una norma entra en vigor; comienza una nueva etapa de evaluación, aprendizaje y mejora continua.

Para la comunidad empresarial, este enfoque representa una evolución significativa. Durante años, las empresas han señalado que algunas regulaciones, aun cuando fueron diseñadas con buenas intenciones, terminan generando costos innecesarios, duplicidades, requisitos obsoletos o cargas administrativas que no producen beneficios proporcionales.

La evaluación ex post permite responder preguntas que con frecuencia permanecen sin respuesta:

* ¿La regulación resolvió realmente el problema público?

* ¿Los beneficios obtenidos justifican los costos que impone?

* ¿Existen requisitos que hoy podrían eliminarse?

* ¿La implementación funcionó como fue diseñada?

* ¿Qué puede aprender la autoridad para mejorar futuras regulaciones?

Responder estas preguntas mediante evidencia fortalece tanto la confianza entre gobierno y sociedad como la calidad de las decisiones públicas.

Desde la perspectiva del Laboratorio de Buenas Prácticas Regulatorias, este enfoque guarda una estrecha relación con diversas herramientas metodológicas que el Sistema Inteligente del LBPR ha venido desarrollando para observar la implementación real de las regulaciones, documentar evidencia operativa y generar aprendizaje institucional.

La experiencia internacional confirma que la mejora regulatoria debe concebirse como un ciclo permanente:

Problema público → Diseño regulatorio → Evaluación previa → Implementación → Seguimiento → Evaluación Ex Post → Aprendizaje institucional → Mejora continua.

Cada una de estas etapas aporta información distinta y complementaria. Mientras la evaluación previa busca anticipar impactos antes de emitir una regulación, la evaluación ex post verifica si dichos impactos realmente ocurrieron y si la regulación continúa generando valor público.

Para México, y particularmente para las entidades federativas y municipios que actualmente impulsan procesos de simplificación administrativa, este enfoque ofrece una oportunidad estratégica: complementar los esfuerzos de digitalización y simplificación con mecanismos sistemáticos de seguimiento y evaluación que permitan medir resultados reales, identificar áreas de mejora y fortalecer la confianza en las instituciones.

La calidad regulatoria del futuro no dependerá únicamente de producir mejores normas, sino de desarrollar la capacidad institucional para aprender de su aplicación práctica y ajustar oportunamente aquello que la evidencia demuestre que puede mejorar.

Conclusión

La siguiente generación de la mejora regulatoria no estará definida únicamente por la reducción de trámites o la incorporación de tecnología. Estará definida por la capacidad de las instituciones para demostrar, con evidencia, que las regulaciones realmente resuelven los problemas públicos para los cuales fueron creadas.

Porque una regulación verdaderamente inteligente no termina cuando se publica.

Comienza cuando sus resultados pueden medirse, evaluarse y convertirse en aprendizaje para construir mejores decisiones públicas.

Reflexión estratégica LBPR

La mejor regulación no es la que promete resultados; es la que demuestra, mediante evidencia, que realmente generó valor público.

Laboratorio de Buenas Prácticas Regulatorias, A.C.

Promoviendo decisiones públicas sustentadas en evidencia para fortalecer la competitividad, la confianza institucional y el desarrollo económico.