Condiciones habilitantes para la competitividad territorial
Lecciones estratégicas para México y Sonora: la competitividad territorial depende de capacidades productivas e institucionales —infraestructura, energía, talento, coordinación y regulación de calidad— que permiten invertir, operar, innovar y crecer con certidumbre.
NOTA ESTRATÉGICA
Condiciones habilitantes para la competitividad territorial
Lecciones estratégicas para México y Sonora
Banco Estratégico de Evidencia Regulatoria (BEER)
Expediente: DER-003-2026
Fuente principal: Nearshoring. La oportunidad de un nuevo desarrollo económico y social para México, Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, 2024.
Resumen ejecutivo
La reorganización reciente de las cadenas globales de suministro ha colocado nuevamente en el centro del debate internacional una pregunta que trasciende al propio fenómeno del nearshoring: ¿Qué hace realmente competitivo a un territorio?
La explotación técnica realizada por el Laboratorio de Buenas Prácticas Regulatorias sobre la obra Nearshoring. La oportunidad de un nuevo desarrollo económico y social para México permite concluir que las ventajas geográficas, aunque importantes, no son suficientes para atraer y consolidar inversión productiva de largo plazo.
La evidencia académica converge en una idea fundamental: la competitividad territorial depende de un conjunto de capacidades físicas, institucionales y regulatorias que permiten a las empresas invertir, operar, innovar y crecer con certidumbre.
Para el Laboratorio, este aprendizaje trasciende el contexto específico del nearshoring y constituye un marco útil para evaluar el desarrollo económico de estados, municipios y regiones.
Más allá del nearshoring
El nearshoring ha servido para recordar que las empresas ya no toman sus decisiones únicamente con base en costos laborales o cercanía geográfica.
Actualmente también consideran factores como: estabilidad institucional; disponibilidad energética; infraestructura logística; talento especializado; calidad regulatoria; innovación; seguridad jurídica; capacidad de respuesta gubernamental.
En consecuencia, la discusión no debe limitarse a cuántas inversiones podrían llegar, sino a cuáles son las condiciones que hacen posible que esas inversiones permanezcan, crezcan y generen valor local.
La competitividad territorial se construye
La evidencia analizada muestra que los territorios competitivos comparten una arquitectura común integrada por dos grandes dimensiones.
Capacidades productivas: Energía suficiente y confiable. Agua disponible y gestionada sosteniblemente. Infraestructura física adecuada. Logística eficiente. Talento especializado. Proveedores competitivos. Innovación y desarrollo tecnológico.
Estas capacidades permiten que la actividad económica funcione. Sin embargo, por sí solas no garantizan el éxito.
Capacidades institucionales
La segunda dimensión es menos visible, pero igualmente determinante. Incluye: reglas claras; competencias definidas; autoridades coordinadas; procedimientos previsibles; interoperabilidad; transformación digital; facilitación comercial; planeación territorial; estabilidad regulatoria.
Desde la perspectiva institucional del LBPR, estos elementos conforman una verdadera infraestructura regulatoria, indispensable para que las inversiones puedan desarrollarse con certidumbre.
La regulación también genera competitividad
Tradicionalmente la infraestructura se ha asociado con carreteras, puertos, ferrocarriles o parques industriales. La evidencia revisada permite ampliar esa visión.
Cuando una empresa enfrenta: requisitos duplicados; criterios contradictorios; múltiples ventanillas; plazos inciertos; inspecciones descoordinadas; ausencia de interoperabilidad; los costos de transacción aumentan y disminuye la competitividad del territorio.
Por el contrario, cuando las instituciones funcionan de manera coordinada y los procedimientos son claros, la regulación deja de ser un obstáculo para convertirse en un activo para el desarrollo económico.
Simplificar es fortalecer capacidades
La simplificación administrativa no debe entenderse únicamente como reducción de formatos. Su verdadero objetivo consiste en construir procedimientos que: reduzcan incertidumbre; eliminen duplicidades; definan plazos; faciliten la coordinación; compartan información entre autoridades; mantengan únicamente controles con valor público.
En otras palabras: simplificar no significa reducir protección; significa aumentar eficiencia institucional.
Digitalizar no sustituye la reforma regulatoria
La transformación digital representa una oportunidad importante. Sin embargo, la evidencia también recuerda que un procedimiento ineficiente continúa siéndolo aunque se traslade a una plataforma electrónica.
Digitalizar sin revisar previamente: requisitos; competencias; documentos; secuencia de autorizaciones; mecanismos de coordinación; produce únicamente trámites electrónicos más complejos.
La digitalización genera verdadero valor cuando es consecuencia de una simplificación previa.
Competitividad con valor público
La construcción de capacidades territoriales no debe perseguir únicamente mayores niveles de inversión. También debe fortalecer: productividad; empleo; innovación; desarrollo de proveedores; sostenibilidad; confianza institucional; bienestar social.
Por ello, la mejora regulatoria no debe concebirse como un ejercicio exclusivamente administrativo. Puede convertirse en una política pública orientada al desarrollo económico cuando reduce cargas innecesarias sin disminuir la protección del interés público.
Una agenda para Sonora
La obra analizada no realiza una evaluación específica del estado de Sonora. No obstante, ofrece un marco conceptual útil para orientar investigaciones posteriores.
A partir de la explotación técnica del BEER, el Laboratorio identifica diez dimensiones que conviene evaluar sistemáticamente: 1. Energía. 2. Agua. 3. Infraestructura. 4. Logística. 5. Talento. 6. Proveedores. 7. Innovación. 8. Calidad regulatoria. 9. Coordinación institucional. 10. Certeza jurídica.
Estas dimensiones no constituyen un diagnóstico del estado. Constituyen una agenda técnica para valorar objetivamente sus condiciones de competitividad territorial.
Aprendizaje institucional
La principal aportación del expediente DER-003-2026 no consiste en explicar el nearshoring. Consiste en identificar las capacidades que cualquier territorio necesita desarrollar para competir de manera sostenible, independientemente del contexto económico internacional.
En este sentido, el Laboratorio propone comprender la competitividad territorial como la capacidad de un territorio para atraer, facilitar, consolidar y ampliar inversión productiva mediante infraestructura suficiente, instituciones confiables y regulación de calidad.
Conclusión
La ubicación geográfica puede abrir oportunidades. La infraestructura física permite operar. La energía sostiene la producción. El talento impulsa la innovación. Los proveedores fortalecen las cadenas de valor. Pero son las instituciones las que convierten esas ventajas en desarrollo económico sostenible.
En consecuencia, la pregunta estratégica para cualquier estado o municipio ya no debería ser únicamente: ¿Cómo atraer inversión? Sino: ¿Estamos construyendo las condiciones para que invertir, operar, innovar y crecer resulte más sencillo, más predecible y más competitivo que en otros territorios?
Responder esa pregunta exige evidencia, coordinación institucional y mejora continua. Ese es precisamente el espacio donde el Laboratorio de Buenas Prácticas Regulatorias puede aportar mayor valor público.
Mensaje institucional final
La competitividad territorial no depende únicamente de la geografía. Depende de la capacidad de construir infraestructura, instituciones y regulación que permitan transformar las oportunidades en desarrollo económico sostenible.
Nota metodológica
Este documento fue elaborado por el Laboratorio de Buenas Prácticas Regulatorias, A.C. a partir de la explotación técnica del expediente DER-003-2026 del Banco Estratégico de Evidencia Regulatoria. La obra de la UNAM constituye el fundamento conceptual del análisis; las referencias a competitividad territorial, infraestructura regulatoria y aplicaciones para Sonora corresponden a desarrollos institucionales del LBPR. Las referencias estadísticas de carácter coyuntural deben actualizarse mediante fuentes oficiales antes de su utilización en productos informativos.
