El parque industrial competitivo es un ecosistema institucional
Qué revela la evolución de la agenda AMPIP 2019/2020–2024 para la competitividad territorial: la competitividad industrial no depende sólo de suelo, naves y servicios físicos, sino de la capacidad institucional para articular infraestructura, regulación, información, sostenibilidad y coordinación entre actores públicos y privados.
Idea central
La nueva generación de parques industriales exige algo más que infraestructura física. Su competitividad se construye también mediante capacidades institucionales capaces de articular infraestructura, regulación, información, sostenibilidad y coordinación entre actores públicos y privados.
Esta conclusión no supone que la regulación sustituya a factores como energía, agua, conectividad, tecnología o talento. La evidencia muestra precisamente lo contrario: la competitividad industrial surge de su articulación.
1. Una agenda sectorial que evolucionó
La comparación entre los mapas de ruta de AMPIP permite observar una transformación relevante en la concepción estratégica de los parques industriales mexicanos.
El documento 2019/2020 planteó avanzar hacia una «nueva generación de parques industriales inteligentes y sustentables». Su arquitectura incluía información sectorial, organización, criterios para parques inteligentes y sustentabilidad económica, ambiental y social.
La agenda 2024–2030 amplía esa perspectiva. AMPIP coloca ahora innovación, sostenibilidad y colaboración como pilares de modernización sectorial y los vincula expresamente con infraestructura de calidad, tecnologías avanzadas, soluciones inteligentes y atracción de inversiones de alto valor.
El cambio es significativo.
2019/2020: ¿cómo evolucionar hacia parques industriales inteligentes y sustentables?
2024: ¿cómo construir un ecosistema industrial capaz de competir, innovar, coordinarse y sostener su desarrollo hacia 2030?
La segunda agenda no invalida a la primera. La desarrolla y reconfigura.
2. De un parque industrial a un ecosistema de competitividad
La lectura conjunta permite superar una concepción exclusivamente inmobiliaria del parque industrial.
Su desempeño requiere combinar distintos componentes: infraestructura, energía, agua, conectividad, servicios, tecnología, información, sostenibilidad, estándares y capacidades de coordinación.
Esto resulta particularmente relevante frente al nearshoring. La relocalización productiva puede generar oportunidades de inversión, pero la oportunidad territorial y la capacidad efectiva para recibir un proyecto son cuestiones diferentes.
Un territorio puede disponer de ubicación estratégica y suelo industrial y, aun así, enfrentar restricciones derivadas de infraestructura insuficiente, disponibilidad energética o hídrica, coordinación institucional o procesos administrativos.
Por ello, el desafío deja de ser solamente tener parques industriales.
El desafío es construir las condiciones que permitan a la inversión instalarse, operar, permanecer y desarrollarse.
3. La capacidad institucional entra en la ecuación
Aquí se encuentra el principal valor adicional de DER-011-2026 para la agenda de mejora regulatoria.
La estrategia 2024 no presenta los distintos componentes sectoriales como elementos aislados. Sus tres hitos hacia 2030 abarcan: generación y divulgación de información estratégica; una estrategia integral nacional y regional articulada mediante la triple hélice; y cumplimiento de criterios ambientales, sociales y de gobernanza. Entre los proyectos asociados aparecen una herramienta digital de información, estrategia nacional, descarbonización, estandarización ASG y modernización del inventario de parques.
Esto permite identificar una evolución relevante:
La infraestructura industrial necesita capacidad de articulación.
No basta con que existan individualmente energía, agua, suelo, conectividad, regulación, información y autoridades competentes. Importa también cómo interactúan.
Desde la perspectiva del BEER, ésta es la dimensión institucional de la competitividad.
4. La regulación es parte de la infraestructura para invertir
DER-011-2026 permite introducir una distinción particularmente útil:
Infraestructura física hace posible materialmente un proyecto.
Infraestructura institucional crea las condiciones organizativas y regulatorias dentro de las cuales ese proyecto debe instalarse y operar.
La evidencia AMPIP reconoce desde la estrategia anterior que el funcionamiento competitivo de los parques se relaciona con el entorno institucional y la articulación entre diversos actores. La edición 2024 refuerza la colaboración como uno de sus tres pilares y fue construida mediante un Grupo de Confianza con participación sectorial, académica, industrial y gubernamental.
Para el BEER, esto tiene una consecuencia estratégica: la regulación no debe analizarse como un componente externo al desarrollo industrial.
Los permisos, autorizaciones, estándares, información pública, coordinación entre órdenes de gobierno y capacidad administrativa forman parte del entorno en el cual una inversión toma decisiones y ejecuta proyectos.
Esto no significa que AMPIP esté proponiendo un modelo específico de simplificación administrativa, ventanilla única o interoperabilidad. DER-011 no proporciona evidencia suficiente para atribuirle esas recomendaciones concretas.
Sí permite sostener algo más acotado y sólido:
La calidad del entorno institucional constituye una condición relevante del ecosistema industrial.
5. El nearshoring aumenta la importancia de esa capacidad
El antecedente 2019/2020 ya identificaba cambios tecnológicos, económicos y productivos que modificarían las necesidades de los parques industriales. La actualización 2024 se desarrolla en un entorno en el que la atracción de inversiones de mayor valor adquiere mayor centralidad y AMPIP plantea expresamente fortalecer y modernizar el sector para incrementar su competitividad global.
La implicación institucional es importante.
Cuando distintas regiones compiten por una misma inversión, las ventajas territoriales tradicionales —ubicación, infraestructura, disponibilidad de suelo o proximidad a mercados— siguen siendo indispensables, pero no agotan la decisión de localización.
La capacidad para articular condiciones productivas e institucionales adquiere entonces valor estratégico.
Por eso, desde la perspectiva del BEER:
nearshoring no debe analizarse solamente como oportunidad de atracción.
También debe analizarse como prueba de capacidad institucional para recibir, facilitar y sostener inversión productiva.
6. Cinco implicaciones para la competitividad territorial
La evidencia consolidada permite identificar cinco implicaciones para tomadores de decisiones.
1. Infraestructura física e institucional deben analizarse conjuntamente. Energía, agua, suelo y logística pueden convertirse en ventajas sólo cuando pueden articularse con condiciones institucionales adecuadas.
2. La coordinación deja de ser accesoria. La estrategia AMPIP 2024 establece como hito una estrategia nacional y regional articulada mediante triple hélice.
3. La información se convierte en infraestructura estratégica. AMPIP plantea convertirse en referente internacional en generación y divulgación de información y desarrollar una herramienta digital interactiva sobre parques industriales.
4. La sostenibilidad pasa de orientación general a desempeño verificable. La agenda 2024 incorpora descarbonización y estandarización de criterios ASG, y fija como hito que al menos 80% de los desarrolladores cumpla criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
5. La mejora regulatoria puede contribuir a la competitividad industrial, pero sus instrumentos concretos deben diseñarse a partir de evidencia específica sobre procedimientos, autoridades, tiempos, cargas y competencias. DER-011 identifica la relevancia institucional del problema; no sustituye el diagnóstico regulatorio aplicado.
7. Implicación para gobiernos y organismos empresariales
La lectura institucional de DER-011-2026 sugiere cambiar la pregunta.
En lugar de preguntar solamente:
¿Tenemos infraestructura para atraer inversión?
conviene incorporar:
¿Tenemos capacidad institucional para que esa inversión pueda instalarse, operar y permanecer?
Esa segunda pregunta obliga a observar conjuntamente desarrollo económico, infraestructura, regulación, planeación territorial, sostenibilidad, información y coordinación público-privada.
También permite evitar un error frecuente: considerar la simplificación administrativa como una agenda separada de la política económica.
Cuando una autorización forma parte de la trayectoria crítica de una inversión, su diseño y gestión forman parte de las condiciones de competitividad del territorio.
Esta última afirmación constituye una aplicación institucional del LBPR derivada del expediente; no una recomendación textual de AMPIP.
8. Criterio Institucional del BEER
La competitividad de la infraestructura industrial no depende únicamente de la disponibilidad de suelo, naves y servicios físicos. Requiere también capacidades institucionales para articular infraestructura, regulación, información, sostenibilidad y coordinación entre actores públicos y privados. En este contexto, la calidad del entorno institucional constituye un componente relevante de las condiciones que favorecen la instalación, operación y permanencia de proyectos productivos y el aprovechamiento de oportunidades asociadas al nearshoring.
Criterio Institucional aprobado — DER-011-2026.
9. Orientación estratégica
La principal aportación de DER-011-2026 para la agenda regulatoria no consiste en formular un nuevo modelo de parque industrial.
Consiste en mostrar que la discusión sobre infraestructura industrial y la discusión sobre capacidad institucional convergen.
AMPIP pasó de una agenda centrada en la evolución hacia parques inteligentes y sustentables a otra articulada alrededor de innovación, sostenibilidad y colaboración, con objetivos explícitos de información estratégica, coordinación nacional y regional y desempeño ASG.
Para gobiernos, desarrolladores y organizaciones empresariales, esto abre una agenda concreta de observación:
¿Qué condiciones productivas existen? ¿Qué capacidades institucionales las articulan? ¿Dónde están los puntos de fricción que impiden convertir esas capacidades en inversión efectiva?
Responder la última pregunta requiere evidencia aplicada adicional.
DER-011-2026 aporta algo previo y fundamental: el marco estratégico para formularla correctamente.
Mensaje estratégico
Un parque industrial competitivo no es solamente un espacio con infraestructura. Es un ecosistema en el que infraestructura, energía, agua, conectividad, sostenibilidad, tecnología, talento, regulación e instituciones deben funcionar de manera articulada.
La oportunidad puede venir del nearshoring. La capacidad para convertirla en inversión y desarrollo se construye.
Fuentes: Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), «Nueva Generación de Parques Industriales Inteligentes y Sustentables. Mapa de Ruta: Camino al 2030», 2019/2020; y «Mapa de Ruta Nacional de Parques Industriales 2024-2030: Innovación, Sostenibilidad y Colaboración», octubre de 2024.
Naturaleza del producto: Nota Estratégica derivada de evidencia previamente evaluada y validada por el Banco Estratégico de Evidencia Regulatoria. Las interpretaciones y aplicaciones institucionales corresponden al BEER/LBPR y no deben atribuirse a AMPIP.
